FELICIDADES A QUIENES TIENEN LA MATERNIDAD DE LA MADRE TIERRA

SOMOS LO QUE BUSCAMOS y cualquier ser que quiera ser parte de la madre naturaleza, lo es. El proceso de la creación es un milagro al alcance de todos.

Nos cuestionamos sobre el mundo que le heredaremos a nuestros hijos, cuando lo correcto es en definitiva: “Qué clase de hijos le vamos a dejar al mundo”.  Destruimos el planeta, el único que conocemos y podemos habitar, y todo por intereses económicos de unos pocos. Creemos que los demás seres que habitan la tierra son inferiores, cuando cada ser vivo es una luz en el cosmos. Las madres somos representantes de la madre tierra y cargamos la gran responsabilidad de amar más allá de nuestros hijos. ¡Qué horror y fortuna ser madre! ¡Qué responsabilidad tan grande en verdad! La crianza de los hijos, es sin duda uno de los mejores y más arduos trabajos. No somos ni los padres perfectos, ni tenemos los hijos perfectos, sin embargo debemos buscar desde todas las posibilidades formar personas llenas de amor por su vida y la de todo su alrededor. Otro sería la historia si por ejemplo con más responsabilidad y compromiso fomentáramos en nuestros hijos  honestidad y respeto, por ejemplo. Quiero hijos exitosos, pero no de éxitos pasajeros sino de otros más sostenibles que hagan crecer sus almas.

Si cada vez más padres nos responsabilizáramos de nuestros hijos, nuestras sociedades progresarían. Es sin duda la clave de la evolución. Tenemos desde niños que enseñarles a compartir, hacerlos fuertes. El instinto maternal es milagroso; encamina a descubrir y tomar oportunidades. Cierto que también debemos enseñarlos a que aprovechen las posibilidades que la vida les ofrece siempre y que su éxito les pertenezca realmente.

Escucharlos y estar atentos a lo que ellos nos enseñan, la comprensión mutua es una clave que abre infinitas posibilidades.

Es fácil opinar sobre lo que es correcto como padres, sin embargo los hijos aprenden más por el ejemplo, lo cual nos compromete y resulta un trabajo de  24 horas cada día lo que resta de nuestras vidas. Debemos permitirles disfrutar de nuestra capacidad de ser felices al amarlos. Ni soy su dueña ni ellos de mí. Cada uno autónomo y responsable de su ser. Hace poco veía la película del cuento clásico: La Bella y La Bestia; conozco la historia desde niña, pero ahora como madre vi algo diferente; era innecesaria la angustia del padre, mientras él enfermaba de preocupación por su hija, ella con una gran capacidad de sobrevivencia, disfrutaba su estancia en el castillo y hasta disfrutaba estar con la bestia. En eso me dice mi hijo al oído: “ves por eso los padres no deben preocuparse por sus hijos”. (Tono sarcástico) Me cuesta tanto dejarlos libres, es por amor, sin embargo debemos amarlos más y preocuparnos menos por ellos. Es fácil amarnos como tontos, pero es difícil amarnos con responsabilidad, libres y sin apegos para vivir la mejor de las vidas.

MUCHAS FELICIDADES A QUIENES LLEVAN EN SU ESENCIA LA MATERNIDAD DE LA MADRE TIERRA

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: